Tinkuradio "en vivo"

jueves, 19 de junio de 2008

Ricardo Vilca; a un año de su partida, asi se lo recordará.

Músicos locales y de otras provincias llegarán el 19 de junio a la Quebrada de Humahuaca para recordar al "poeta musical", como lo denominó su colega y escritor, Fortunato Ramos, quien le dice a Ñ: "Vilca supo reflejar como ningún otro, el paisaje y el espíritu quebradeños". Autodidacto –había aprendido a tocar la guitarra por correo –, Vilca tomó después clases con un profesor de piano que lo introdujo en la música clásica, que le daría esa impronta única a sus melodías.


"Sus composiciones adquirieron un vuelo increíble al incorporar los sonidos del altiplano. Creó un barroco andino, diferente a todo lo que se escuchaba en la Quebrada", señala Abraham Dip, quien escuchó por primera vez a Vilca y su grupo en 1990, en uno de sus habituales viajes a Humahuaca para participar del Tantanakuy, que organizaba Jaime Torres. Dip, percusionista y oriundo de Neuquén, lo ayudó tres años más tarde a grabar su primer disco,La magia de mi raza ,que lo haría trascender los cerros de la puna jujeña.

"Ricardo revolucionó la música local y sus diferentes ritmos, como el carnavalito. Por su virtuosismo, hacía una música casi clásica con instrumentos autóctonos como la quena, el sikus, el charango, la guitarra y la percusión", reflexiona Carlos Cabrera, músico ilcareño y amigo, quien participó de ese primer disco y lo acompañó por cinco años.



Vilca había comenzado a tocar públicamente,a los 12 años, con Fortunato Ramos."Hacíamos música folclórica en los bailes y carnavales para ganarnos el sustento", recuerda este destacado acordeonista, reconocido por tocar también el erque. A los 17, Vilca se "pasó" a la guitarra eléctrica y formó un conjunto con el que animaba fiestas tocando rock y cumbia.

Pero su trabajo como maestro de música rural en una escuelita cerca de La Quiaca le "devolvió" su identidad. "Tuvo una habilidad especial para recrear los sonidos de su entorno: el canto de los pájaros, el andar de las llamas, el viento, la lluvia, el ruido de las piedras. Pudo descubrir y reflejar el corazón íntimo de la Quebrada y sus habitantes", apunta Ramos. José "Ñato" González, uno de los integrantes más antiguos del grupo de Vilca,a cargo de los sikus y la quena, agrega:"Sabía captar las melodías del silencio profundo de la Puna y sacarle la esencia a la tierra ".

Con el grupo "Ricardo Vilca y sus Amigos", grabó otros dos discos :"Nuevo día " (2000)y "Majada de sueños " (2003);y un cuarto, en vivo, en un recital que dieron en el teatro porteño ND Ateneo. Compuso, además, la música de las películas Río arriba ,de Ulises de la Orden; Una estrella y dos cafés, de Alberto Lecchi; y El destino, del director jujeño, Miguel Pereyra, filme que Vilca no llegó a verlo terminado. Murió justo un día antes de su estreno, a los 53 años, a causa de una neumonía que derivó en complicaciones hepáticas.

Quizás uno de los motivos por los cuales su carrera artística no adquirió una mayor proyección, se debió al desinterés de Vilca por lo material y su resistencia a abandonar su pueblo natal. "Era tan generoso que podía repartir la plata que cobraba entre sus músicos y no quedarse con un centavo. Pese a ser muy humilde, tenía un corazón enorme. Su casa estaba siempre abierta y él dispuesto a tocar para quien llegara", recuerda Dip, quien además de ser su primer mecenas, se convirtió en su amigo y en el padrino de uno de sus hijos.

León Gieco fue una de las figuras relevantes que descubrió su arte y le puso letra a "Plegaria de sikus y campanas",que rebautizó como "Rey mago de las nubes", y grabó en su álbum "Orozco".

La consagración a nivel nacional –y especialmente entre la juventud – llegó cuando Divididos lo conoció en Tilcara, en 2000, y sumó a su repertorio el tema "Guanuqueando", que Vilca le había compuesto al músico Carlos Guanuco, y lo incluyó en su disco "Vengo del placard de otro". González reconoce que "a partir de tocar con Divididos, comenzaron a borrarse las barreras que existían entre el folclore y el rock. Fue fuerte ver a 40.000 jóvenes en River coreando esa letra".

El encuentro en Humahuaca, en realidad, comenzará el 10. "Lo vamos a recordar con una novena en casa, rezando todos los días por la tardecita. El 19 a la mañana va a haber una misa en el cementerio local donde están enterrados sus restos y, a las 12, haremos un almuerzo de confraternidad, abierto a todos los que quieran venir ",ex-plica Mercedes, su viuda. Y agrega: "Mientras tengamos su música, su presencia sigue estando".

Se hará en su casa familiar, en la calle Santa Fe 230,donde funciona, desde 2001,la peña El Caminante, en la que Vilca tocaba con su grupo. Esta vez, serán ellos los que recordarán sus canciones e invitarán a sumarse a todos los que se acerquen con sus instrumentos musicales. Además de muchos artistas de la Quebrada, ya está confirmada la presencia de músicos de Buenos Aires, Rosario, Entre Ríos y Tucumán. También se inaugurará una galería, a la entrada de la casa, donde serán expuestas fotos de Vilca junto a amigos, su guitarra, objetos personales, poesías que le escribieron, y sus inolvidables versos. "El decía que quería que su cajón fuera una guitarra de cardón", confiesa Dip, sin ocultar su tristeza. El deseo de Vilca fue cumplido: a la entrada del cementerio de Humahuaca se destaca su tumba con la forma del instrumento que lo acompañó, hecho en madera de cardón.

Adios a un Grande y Lo recordamos...


MAESTRO RICARDO VILCA.

El cantante y compositor, uno de los mejores representantes de la música jujeña, a los 53 años de edad, falleció luego de una prolongada internación en una clínica capitalina debido a una neumonía que lo aquejó para luego complicarse con una serie de problemas hepáticos lo que desencadenó su irreversible mejoría hasta que murió alrededor de las 10 provocando hondo pesar en la comunidad jujeña y en el ambiente cultural a nivel nacional.

Durante su trayectoria artística, el músico recibió un premio de la Unesco por su contribución cultural a la Quebrada, se desempeñó como docente en guitarra en Tilcara y ejerció la docencia en la Escuela Superior de Música de la ciudad Capital. Su incursión y consagración en el folklore fue después que experimentara con los ritmos del rock y la cumbia en su época de juventud y en los tiempos del Carnaval quebradeño recorriendo ampliamente esta región.

En 1991 se presentó por primera vez en la Capital jujeña invitado a los tradicionales Miércoles Culturales en el teatro Mitre y lo hizo como Ricardo Vilca y sus amigos acompañado de José Castro (vientos), José González (vientos), José Toconás (charango), David Lozano (bajo) y Carlos Cabrera (percusión) y como invitada Juana Cáceres (la protagonista de La deuda interna), obteniendo una ovación del público que se repetiría cada vez que estuviera en un escenario.
Juntos poco tiempo después grabaron La magia de mi raza (en cate) y a partir de allí comenzó la historia del grupo y muy particularmente de él que no dejó de hacerse popular y homenajeado por las exquisitas composiciones inspiradas en hechos de su vida diaria. Luego vendrían los discos compactos Nuevo Día (2000), Majada de Sueños (2003), Música del Altiplano (1993) y otros que viajaron por todo el país y el exterior haciendo conocer Jujuy pero mucho más a Humahuaca.
En los últimos años de su vida fue solicitado para que compusiera música para películas, como por ejemplo Una estrella y dos cafés (con Tukuta Gordillo), de Alberto Lecchi filmada en Purmamarca Río arriba, de Ulises de la Ordeny El destino, de Miguel Pereyra. Además tuvo una estrecha relación de trabajo y de amistad con León Gieco y Ricardo Mollo, de Divididos con quienes grabó y actuó en reiteradas oportunidades.


Vilca además de sus composiciones se destacó por su humildad y sencillez, que trasladó a sus canciones como ‘Guanuqueando’, ‘Plegaria de sikus y campanas’, ‘El canto del tero tero’, ‘El último tren’ y otras obras convertidas en clásicos del repertorio quebradeño. Obras que esta tarde serán ejecutadas por sus amigos en agradecimiento a la enseñanza y la amistad compartida a lo largo de sus 53 años de vida y a través de su guitarra.

GrAcIaS PoR ViSiTaRnOs

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