Tinkuradio "en vivo"

sábado, 9 de octubre de 2010

EL OTRO BICENTENARIO por Cristian Mamaní



Entrevista a Juan Rosales Historiador de la Cátedra Americanista de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Después de la charla que se dio en una de las carpas del bicentenario de los pueblos, referida a la otra historia, pudimos conversar detenidamente con el historiador.

Juan es una persona de tez blanca con algunos tonos rojos que el sol ha dejado en su rostro. Hombre alto, y algo avejentado, con amplia sabiduría en cuestiones históricas que la historia oficial ha dejado de lado. Esta es la historia, que según Rosales, se ha ocupado de negar el pasado histórico de los pueblos en pos de los intereses elitistas de las clases dominantes.

La otra historia, la que ha quedado de lado, es aquella que pertenece a los pueblos, la que es escrita, vivida, contada y transmitida por el pueblo. No es la historia de los grupos de poder, de las clases dominantes. Es la historia que no cuenta con el dinero y con el poder político. Los que la saben son aquellos que sufrieron el famoso dilema de civilización y barbarie. La historia oficial es la que se enseña en las instituciones públicas del estado, como las escuelas, las universidades etc. La que se encargo de naturalizar sus héroes y de dejar de lado y borrar prácticamente a los pueblos que participaron en distintos sucesos históricos como la Revolución de Mayo.

El historiador nos cuenta que al pertenecer a una institución estatal como lo es la UBA, se hace difícil tratar de publicar investigaciones que cuenten la participación del pueblo en la historia. Se refiere a sus colegas, que apoyan la historia elitista, como “aquellos que tienen la concepción de borrar la palabra pueblo de los hechos históricos”.

También se refirió a la dicotomía y al Vs que existe entre los descendientes de los Pueblos Originarios y los hijos de inmigrantes diciendo que “venimos todos de distintos barcos, pero ahora estamos todos en el mismo bote, y este bote se esta hundiendo en este sistema, entonces, tanto originarios como hijos de inmigrantes lo tenemos que sacar a flote, luchando contra la minería, el saqueo y el robo masivo por parte de las elites. Todos somos victima de un mismo sistema que esta en manos de una minoría”, nos dice.

Rosales asevero que los cambios se están dando de a poco que la estructura capitalista esta al borde el colapso: “si vos mirar a tu alrededor, en este bicentenario que no fue anunciado por ningún medio oficial masivo hay muchísima gente que quiere construir, producir un país distinto y con futuro”, nos dice.

Para terminar se refirió a que con todos los millones que se gasto en el Bicentenario de las clases dominantes- “que son esas las que tienen que festejar, y en demasía”- se podría haber mejorado en salarios, planes de vivienda y salud publica para el pueblo.


Cobertura Especial El Otro Bicentenario
Cristian Mamaní para ContraPunto – Prensa Alternativa
Fotos: Belén Nieva - ContraPunto

César Maraz: Música e historia

César Maraz comenzó su carrera artística desde muy chico como bailarín, a través de esta actividad, confiesa, descubrió su “pasión por la música”. La danza fue la que le posibilitó conocer escenarios nacionales e internacionales, llegando a bailar en Chile, Bolivia y países del continente africano.
La danza le dio el compás que le permitió formarse como percusionista, pero el camino le fue marcando, con referentes santiagueños, ya que desde muy joven, y casi siendo un niño, siguió a músicos como Jacinto Piedra, Peteco Carabajal y Juan Saavedra. Desde entonces su corazón se dividió en dos amores: Santiago y Jujuy”.
Como percusionista, formó parte de diversos grupos hasta que en el año 2000 se incorpora a Contracanto. Dos años después, como parte de este conjunto inicia sus pasos como intérprete junto a Adolfo Frodermann con quien graba dos discos: “El sol y la luna”, editado en forma independiente y “Almita perdida”, producido por el sello Uquía, de Tomás Lipán.
En 2004 inicia su carrera como solista acompañado por el percusionista Sebastián ‘Pancho’ Tejerina, con él, graba su primer disco junto a músicos invitados, incluyendo en ese trabajo “Muchacha de azul”, “La brujita”, “Tu imagen” y “Guitarra de acero”, zamba, hayno, canción y gato, respectivamente, que llevan su sello de autor.
Mientras se afianza como solista, en un trabajo conjunto, con mucho esfuerzo logran grabar “El alma de mi ciudad”, en el que incluyen temas de Pachi Alderete, Leonel Vargas y de su autoria.
En este disco, Maraz cuenta con la colaboración de Mauro Coletti y Sebastián López, integrantes de los Tekis, grupo que apoya la carrera del folklorista jujeño e incluso le brinda la posibilidad de acompañarlo en distintos escenarios,
asesorándolo en su carrera musical.
El último trabajo discográfico, editado por César, se realizó hace un par de años, en forma independiente fue “Elección de vida”, nombre del disco que resalta su elección por tratar de vivir de la música, en esta producción, sus seguidores los descubren como autor y compositor.
Fuente Taringa

domingo, 3 de octubre de 2010

LAS HERMANAS CARI por Griselda Gutierrez


Ellas son Ernestina y Candelaria, nacieron en el corazón de la Quebrada, en un hogar muy prolífico ya que tienen quince hermanos (ocho mujeres y siete varones) que también son cantores. Pertenecen a una de las familias más antiguas de esta región,

Crecieron en un ámbito donde las tradiciones familiares marcaron el amor por las cosas nuestras y así lo demuestran en cada una de sus actuaciones. Las Cari siguieron el destino del canto y la docencia. Todos los hermanos se dedicaron a la enseñanza y ellas no fueron la excepción. Eso les permitió tener relaciones muy estrechas con las jóvenes generaciones.
"Con cada festividad, los estudiantes nos piden algunas coplitas y se las escribimos especialmente", afirmó Candelaria hace algún tiempo.

Actualmente Candelaria tiene 73 años y Ernestina 74, son jubiladas, ¡pero unas jubiladas muy especiales!

Se presentan en el escenario con vestimentas típicas de comadres, ¡parecen sacadas de una postal turística!, y realizan una improvisada charla de vereda entre “comadritas” donde están presentes temas como la realidad del país, de la región; a lo que le agregan coplas tradicionales que se cantan en distintas zonas de la quebrada, con un agudo sentido del humor mezclado con cierta ternura.

Ellas hacen monólogos sobre la realidad, toman temas actuales como la política, la salud, la educación y sobre el escenario improvisan. Y eso es para mostrar cómo el colla sabe recibir las noticias, las asimila, y desde su punto de vista dicen lo que está mal y lo que está bien. Siempre son los políticos los que caen en sus manos…
En la temática de sus diálogos tampoco faltan referencias a los gringos que se aprovechan de los kollas, a los propios lugareños que no respetan sus tradiciones y a la influencia de los grandes medios de comunicación que generan confusión en la identidad del pueblo.

¿Cómo nace en ellas el gusto por la copla?
A pesar que sus padres cantaban coplas en las fiestas y especialmente en carnaval, a Ernestina no le gustaba porque le parecía un canto monótono. Fue a raíz de su experiencia como maestra rural en Rodero, donde se da cuenta que no basta con visitar a los lugareños sino que era necesario también participar en sus fiestas para conocerlos mejor. Ella en la primera época simplemente los observaba, luego memorizaba hasta que una vez se levantó y se puso a cantar.
A partir de ese día, Ernestina incorporó la copla como su forma de expresión más genuina. Al comienzo, no fue fácil ya que en esa época era tabú y se cantaba sólo puertas adentro. Cuando las Cari deciden llevar las coplas afuera fueron muy criticadas.
Un detalle: la madrina artística de las Cari se llamaba Dolores Medrano, apodada “la Liberta” que personificaba a una campesina que en los escenarios hacía relatos costumbristas con un toque de humor, cantaba coplas con caja, describía distintos sucesos que le ocurrían habitualmente al coya en su vida en la Quebrada. Gracias a ella existe el Festival de la Chicha y la copla y los jueves de comadres. Ella los inventó y los ha hecho permanecer desde mediados de los años `60. Dolores fue también bastonera de una de las comparsas más tradicionales de Humahuaca.

¿Cómo comenzaron las Hermanas Cari en esto de incursionar en los distintos escenarios?
Ellas responsabilizan a Jaime Torres que alguna vez las viera cantar un carnavalito y que les propuso que viajaran a Buenos Aires allá por el año 1977.

A partir de ese momento comenzará la historia artística de estas hermanas: verdaderas "guardianas de la tradición" tal como las calificara un prestigioso diario de Capital Federal. Las Cari, gracias a su creatividad, le darán a la copla otra impronta y crearán de este modo un estilo distinto y muy original.
Una anécdota: estando ya en un teatro de Buenos Aires, Jaime les pidió que recrearan en el escenario un diálogo. Esto desconcertó a Ernestina pero igual se animó, Candelaria tomó la iniciativa e indicó que ella hablaría de todo y acordó con su hermana que sólo debía decir sí. Comenzada la charla Ernestina pensó ¡cómo que no le iba a contestar! y así se generó espontáneamente el primer diálogo, un tema fue llevando a otro y casi sin darse cuenta estaban dando el formato de lo que serían sus futuras actuaciones.

Aquí van algunas coplas:
De Fortunato Farfán
Quisiera tener descanso,
después de este carnaval ;
quince dias de reposo,
pa poder recuperar.

Cuando llega el carnaval
yo no dejo de cantar;
si por mi fuera, pasaría
todo un mes sin trabajar…”

De Raúl Calizaya
voy a hacer barquitos
con las alas del coyuyo
para embarcar los corazones
a ver si embarco el tuyo.

Desde el San Bernardo ¡ay sí!
me saludaba un salteño,
y en el saludo decía:
¡Yo quisiera ser jujeño!

Copleras y cantoras, formaron parte de las delegaciones representativas de la provincia de Jujuy a nivel internacional y nacional. Participaron por ejemplo en Israel de la mano de Jaime Torres y Ariel Ramírez. También en numerosos escenarios argentinos se han ganado aplausos y admiración.

Aquí les dejo dos videos de la actuación en el Festival de Cosquín (Córdoba) en el año 2006 cuando integraron el espectáculo "Quebradeños" junto a Tomás Lipán, Fortunato Ramos, Mónica Pantoja, etc.





Y para terminar este post me parece adecuado dejar la copla que las Hermanas entonan frecuentemente al final de su espectáculo

"Así me gusta cantar
parejito como lienzo
más tarde cuando me vaya
todo se ha de quedar en silencio".

GrAcIaS PoR ViSiTaRnOs

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