Tinkuradio "en vivo"

sábado, 11 de octubre de 2008

Jorge Calvetti

El poeta de la Puna

Una vez le pidieron a Jorge Calvetti los datos de su biografía. Entonces escribió tres palabras: "Nací en Jujuy"


Una vez le pidieron a Jorge Calvetti los datos de su biografía. Entonces escribió tres palabras: "Nací en Jujuy". Nada de fechas, trabajos, obras ni premios. Haber nacido en Jujuy compendiaba para él lo más importante de su vida. Yo, para referirme al poeta fallecido el 4 de noviembre último, escribiré algo más de tres palabras.

Tuve el privilegio de trabajar a su lado, todos los días, durante veinticinco años, en la redacción de La Prensa . Un cuarto de siglo en el que compartimos confidencias, ilusiones y abatimientos, así como la primicia de muchos versos propios y ajenos. Veinticinco años perdonándonos nuestros defectos y viviendo con alegría la plenitud de la amistad. Aquel Jorge Calvetti de piel cetrina, con su cuerpo elástico de domador de caballos y sus gruesos anteojos de intelectual, atesoraba la experiencia de quien había vivido en gozoso contacto con la Naturaleza, con las criaturas elementales de la tierra -sus paisanos- y familiarizado, a la vez, con la gran poesía del mundo.

Más que un compañero de trabajo, Calvetti fue un interlocutor afectuoso, un verdadero maestro de vida y de literatura.De él aprendí que la realidad no siempre es realista, que lo fundamental son las emociones del corazón y lo más importante es vivir como poeta. Después, si uno siente la necesidad de hacerlo, escribir. Aprendí que el poeta debe buscar la verdad y la belleza anteponiendo la responsabilidad y el rigor a las tentaciones de las modas o de ese mínimo éxito que puede llegar a acariciar la vanidad de quienes escriben y publican. Su obra fue, en ese sentido, modelo de autenticidad, una expresión estética alejada de blanduras sentimentales y, a la vez, de crípticas o áridas intelectualizaciones; una poesía transparente y honda que, a mi juicio, no ha sido aún debidamente justipreciada. Calvetti, poeta vigorosamente enraizado en su terruño e intenso sentidor de las venturas y desventuras de la existencia, experimentaba entrañablemente la advertencia de Nietzsche: "Permaneced fieles a la tierra". Nunca escribió para los críticos sino para sus semejantes.

Nacido en San Salvador de Jujuy en 1916 y afincado desde niño en Maimará, vino a estudiar a Buenos Aires cuando su padre, legislador radical, se trasladó con su familia para desempeñarse en el Congreso. Siendo alumno del Colegio San José, conoció a Juan Bautista (Cabito) Bioy, primo de Adolfo Bioy Casares, quien le abrió las puertas de la literatura y los literatos. Conoció a Lugones, a Alfonsina Storni, a Fernández Moreno y participó de tertulias en "La Perla" del Once con Borges, Macedonio Fernández, Enrique Fernández Latour y los hermanos Dabove. Fue discípulo de astrología de Xul Solar y permanente admirador, amigo y albacea de Carlos Mastronardi. Pero su padre, político probo, se empobreció con la política y la familia regresó a Jujuy. Allí trabajó comprando y vendiendo ganado, haciendo arreos de cientos de kilómetros, domando caballos ariscos. Una vez comentó que nadie podía imaginar que aquel paisano de ruda apariencia guardaba muchas veces, entre los aperos del caballo, poemas que publicarían semanas después LA NACION o la revista Sur .

En Jujuy fue uno de los fundadores de la prestigiosa revista literaria Tarja y, cumplida aquella etapa, regresó a Buenos Aires. Aquí publicó sus libros de poemas, cuentos y ensayos: Fundación en el cielo , Memoria terrestre , Alabanza del Norte , Imágenes y conversaciones , La Juana Figueroa , Solo de muerte , Poemas conjeturales , El miedo inmortal y Escrito en la tierra , así como los trabajos dedicados a José Hernández, Juan Carlos Dávalos y Federico Ovejero. Obtuvo premios nacionales y municipales; en 1984 se lo eligió miembro de número de la Academia Argentina de Letras, de la que fue vicepresidente, y en 1993 recibió el Gran Premio de Honor de la SADE.

Recuerdo la tarde en que me leyó una copla que acababa de escribir: "Como un animal voraz/ la muerte me anda siguiendo./ Voy a entregarle mi cuerpo/ y voy a seguir viviendo". Por esa época, casi todos sus poemas aludían a la muerte. Ahora que ha entrado en ese territorio sombrío -o quizás luminoso-, a quienes permanecemos de este lado nos queda el consuelo de que aquel animal voraz únicamente ha podido apoderarse de su cuerpo. El espíritu de Jorge Calvetti sigue vivo en sus poemas. Para mí, también, cada vez que recuerdo algunas frases que él solía repetir: "El poeta es un ser condenado a la felicidad" y "La única muerte es el olvido".

Por Antonio Requeni
Para LA NACION - Buenos Aires, 2002

A MAIMARÁ ...

Este es mi pueblo.
Su nombre quiere decir: “Estrella que cae”.
Hasta aquí llegan pocas noticias del mundo.
Recibo cartas de mis amigos; me dicen que todo marcha bien, que en algunos países se vive una vida verdadera
Y que en otros, la esperanza crece.
Yo no sé nada. Me alegro por momentos
Y me encierro otra vez en mi pueblo.

Todo se habla de soledad.
El viento sacude las noches como árboles.
Los mismos pájaros despiertan las mismas mañanas.
El tiempo golpea las casas
Y las casas golpean contra el tiempo.

Aquí he vivido mi infancia.
Era feliz. Ignoraba hermosamente la vida.
La infancia...
Los recuerdos más viejos vagan por la memoria, como doña Melchora por el pueblo.
Tiene ciento cuatro años. Habla sola, como los recuerdos.
Cuando me ve, me dice: buenas tardes maestro...
Aquí estoy,
Buscado y dejado y encontrado por el amor.
Pero no crea que puede hablar de soledad.
Todos tenemos mucho que hacer en el mundo y no hay tiempo para estar solos.
Es que el futuro está subiendo desde el fondo de la tierra,
Lo veo crecer en mi hijo. Mira con los ojos de mi hijo.

Sí, ya lo sé. Son hermosos, los carnavales y los pájaros y la fastuosa inocencia de los pájaros...
Pero sé también que el canto y la alegría y el coraje de muchos amigos del pueblo están durmiendo en una botella de vino
¡y nosotros tenemos mucho que hacer!

Yo por lo menos,
Trataré de luchar con mis palabras.
Tengo que decir a mis amigos que no estamos solos y que debemos trabajar para que el mundo sea mejor.

Este pueblo es muy chico.
Un carnavalito puede envolverlo.
El golpe de un caballo es demasiado para él.
¡Qué hermoso sería levantar su estrella y llamarnos, con verdad, hermanos en un mundo sin justicia!

Mi pueblito es muy chico.
Así deben ser todos los pueblos chicos del mundo.
Por la calle de mi casa veo pasar la vida;
La desgracia, el amor, la humildad, los borrachos...
Pero creo que nadie piensa en nadie.
Nadie sale de sí mismo.
Todos casi todos, están ahogados en ellos mismos y es necesario cambiar.
Aquí sigue todo igual...

Si subiera a las cumbres, estoy seguro, vería pasar los años como esos perros que acezando y husmeando el miedo pasan interminablemente ocupados en sus sensaciones y eso no puede ser, ¡no puede ser!

Jorge Calvetti, poesía de Jujuy...

Evocación del "Susqueño"
Tenía la voz espaciosa
del hombre de temple abierto
y la mirada calmosa
del que se afirma en lo cierto

Era de buen sentimiento
pero de muy mala estrella,
lo recuerdo, poncho al viento,
por la Quebrada de Juella;

trayendo reses del Valle
para Don Genaro Coca
o paseando por la calle
con un clavel en la boca.

Porque era de alma alentada
querendón y buen amigo,
fiel a la palabra dada
y capaz para un obligo.

Tenía una mulita mora
y un oscuro marchador,
por dónde andarán ahora...
¡quién les hallará valor!

Recuerdo esa mano tiesa
que le había quemado un lazo...
y la serena firmeza
con que soportó el guascazo.

(Y esa no es más que una muestra
de lo que le hizo la vida,
que para unos es siniestra
y para otros... divertida.)

ENVIO

¡Ojalá que vuelva a verte
cuando yo esté como vos,
cabresteándole a la muerte
por esos campos de Dios...!

Nuestros Lugares, hoy conocemos Volcan - JUJUY

A 41 kilómetros de San Salvador de Jujuy, a la vera de la Ruta Nacional Nº 9, se encuentra la primera localidad del corredor turístico del norte jujeño: Volcán, una localidad que se halla en el centro de un espacio montañoso, con gran cantidad de sierras y colinas que forman, a su vez, quebraditas estrechas.

La villa de Volcán nació en el año 1905, con el trazado del ferrocarril que trepó la quebrada. La estación, que fue el último en el recorrido ferroviario de la región, se complementó con un importante taller de reparaciones.

La espesa vegetación del bosque subtropical, que río abajo cubre las faldas de los cerros -el Chañi y sus ramificaciones-, es sustituida por cactáceas y arbustos aislados que apenas salpican las montañas ahora desnudas y fuertemente coloreadas en verdes, ocres y rojos.

El clima es templado. En invierno desciende mucho la temperatura. Soplan vientos de julio a agosto, con pocas lluvias de diciembre a abril.

La tierra, en la zona, es árida, sin embargo, se cultivan cereales: especialmente alfalfa, maíz, trigo, cebada, papas y vid; los duraznos y manzanas son de gran sabor, y también peras. Las maderas son las de sauce, cardón, tolla, algarrobo y llapán.

La ganadería tiene relativa importancia: vacunos, caballos, burros, mulas, ovejas y cabras. Los animales silvestres más comunes son vicuñas, pumas, ciervos, guanacos, zorros, gato montés, chinchillas, águilas, patos, cóndores, vicuñas, guayatas.

La sal que se extrae de las Salinas Grandes representa fuente de recursos para sus habitantes, al igual que la explotación de las borateras (borato de cal) del distrito del Moreno. En las faldas del Chañi aún se mantienen las vetas de plata, cobre, hierro y plomo, que hallaron los conquistadores españoles.


ATRACTIVOS

Antiguos edificios ferroviarios
Se encuentran en la entrada de pueblo. Son una verdadera muestra de la arquitectura inglesa de comienzos del siglo XX.

Pucará de Volcán
Es un agrupamiento de casas indígenas cuya capacidad defensiva estaba dada por su ubicación.

Se puede observar algunas pircas ubicadas en los bordes de los más profundos barrancos, y restos de viviendas separadas por un sector que cumplía la función de cementerio indio. Se halla al oeste de la Ruta Nacional Nº 9, en la zona denominada "El Antigal".

Accesibilidad al lugar: partes de camino de tierra.
Actividades que se pueden realizar: observación, fotos, caminatas, cabalgatas.
Actividades alternativas: recorridos en bicicleta.
Servicios en el pueblo: cuenta con buenos restaurantes.
Observaciones: para las excursiones se recomienda la contratación de un guía local.

Laguna de Gronda
Punto panorámico de gran belleza paisajística, la laguna se encuentra enmarcada por los cerros de Chilcayoc, a cinco kilómetros de Volcán. No hay restricciones para su ingreso: consultar con gente del lugar para que le indiquen el acceso

martes, 7 de octubre de 2008

Fiesta de La Virgen de Urkupiña.

En la jornada del 3 de Ocutbre tuvimos la oportunidad de presenciar la gran fiesta que se le realizo a la Virgen de Urkupiña, este evento estuvo organizado por el ballet Conquista Andina, y como fieles devotos honraron en su nombre.




Segun su historia podemos comentar que en la época colonial, en la población de Quillacollo, Cochabamba, una pequeña niña ayudaba a sus padres pastoreando ovejas. Cierto día a la pastorcita se le apareció una hermosa y deslumbrante señora que cargaba en sus brazos un niño, la cual se convirtió en su amiga. Para la niña el conversar con la señora, quien le hablaba en el idioma nativo de la pastorcita, el quechua, y jugar con el niño, se convirtió en algo natural.




Al llegar a su casa, les contó a sus padres sobre la bella señora; quienes sorprendidos oyeron a su hija relatar la forma en que “la señora” apareció.
Extrañados los padres de la pastorcita, compartieron el hecho con el sacerdote de la parroquia y algunos vecinos, quienes decidieron cerciorarse de la veracidad del relato de la niña.
Un día 15 de agosto, sorpresivamente aparecieron los padres y algunos vecinos en el lugar donde la niña pastoreaba sus ovejas. Grande fue la sorpresa cuando vieron a la pastorcita acompañada de la señora y su hijo. El asombro y la incredulidad se apoderó de la gente, cuando vieron que lentamente la señora y el niño empezaron a subir a los cielos. La gente sorprendida preguntaba: donde está la señora? La pastorcita muy feliz respondía señalando con el dedo a la señora quien lentamente ascendía a los cielos, diciendo:



"Ork'hopiña, Ork'hopiña", que en quechua significa "ya está en el cerro".
En el lugar donde la señora con el niño en brazos visitaba a la pastorcita, encontraron una bella imagen de una señora con su hijo, a la que denominaron Virgen María de Urkupiña, nombre castellanizado por el que actualmente se conoce a la Virgen. En ese lugar, se construyó el templo de la Virgen, que desde aquella época es venerada por el pueblo boliviano. Actualmente se ha trasladado la imagen al templo Matriz de Quillacollo hasta donde llegan peregrinos de toda Bolivia para adorar a la Virgen María de Urkupiña, patrona de la integración Nacional.




En esta oportunidad el ballet lo hizo en Tucuman, mas presisamente en San Jose. Desde las 17 hs ya estaba todo listo para venerar, para poder hacer de esto una gran fiesta. Para los chicos de Conkista fue muy importante ya que por esta fiesta a la Virgen de Urkupiña estrenaron la nueva indumentaria, asi pasadas las 18 hs se realizo la misa en donde los trajes fueron bendecidos y luego si por las calles empezaron a bailar con gran devocion por las distintas calles.



En el Salon se brindo una cena, seguida de numeros artisticos, en los cuales estuvieron haciendo su presentacion los ballets; Llajtaymanta, Nuevo Amanecer, Raices de Bolivia, Los Sikuris de La Banda, Devotos de Urkupiña. Finalmente todos bailaron para dar el inicio a la Gran Fiesta dedicada a La Virgen de Urkupiña.

Agradeciendo a todos los que pusieron su granito de arena para que esto sea posible.

GrAcIaS PoR ViSiTaRnOs

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