Agosto es el mes que dedican las comunidades de Quebrada y Puna a la Pachamama (Madre Tierra) desde hoy y hasta el 31 -por lo general a mediodía- se le agradecerá por las bondades recibidas y se renovará el compromiso y la creencia en ella. El culto a quien pertenecemos y a quien volvemos, se inició a la medianoche con la tradicional sahumada de las casas, los edificios públicos y demás pertenencias materiales ‘para espantar los malos espíritus’.
A la hora 0, las familias, vecinos, amigos o sencillamente compañeros de trabajo, se reunieron y alrededor de una pequeña apacheta se saludaron, rezaron y procedieron a la sahumada. Esta costumbre muy arraigada principalmente en estas regiones norteñas fueron heredadas de los ancestros que creían tanto en la Pacha como en el Inti (Sol) y con el paso del tiempo fue una celebración paralela al Cristianismo.
Al mediodía nuevamente se reunirán para darle de comer a la Tierra como lo hacían antes los primitivos, homenajeándola con lo mejor además de obsequiarle coca, chicha y maíz, con los que también se tiende a fertilizarla.
No faltará el cigarrillo, el vino, la quinua y otro producto que el dueño de casa o el que invita a la ceremonia, considere esencial para expresar su agradecimiento a quien le provee de lo necesario para vivir.
Los agricultores le pedirán por buenas cosechas en verano;los estudiantes, para terminar sus estudios; os padres, que proteja a su familia; l ciudadanía, por sus autoridades; la comunidades aborígenes, por las tierras donde vivir; losdesocupados, por trabajo; los anaderos, para que se multipliquen sus haciendas y así se irán sucediendo los favores y las esperanzas que depositarán en la Pachamama que a lo largo de este mes tendrá su boca abierta.
Mitos y leyendas nunca desmentidos, dicen que en agosto uno debe conducirse con mucha precaución porque la Pacha está con hambre por lo que la indican como la causante de muertes; es po eso también que dicen que ella nunca debe ser olvidada y cada vez que los quebradeños comparten un vaso de vino, tienen por costumbre rociarla con él primero a ella y luego, a su salud, terminar con la bebida.
Algunos dicen que el día dedicado a ella es sólo el 1 de este mes, otros en cambio sostienen que son las 31 jornadas; hay tabién quienes afirman que se la debe honrar únicamente los viernes de agosto; tampocoestá fijado si la ceremonia debe ser justo a mediodía ya que hay quienes acostumbran hacerlo en horas de la tarde e inclusive a la noche. Lo que sí, se debe concretar el rito con todo respeto hacia ella, hacia los pobladores y los ancestros.
‘Pachamama santa tierra’ se escuchará decir a cualquiera arrodillado frente a su boca abierta (un hoyo cavado en la tierra) mientras las manos unidas en cuenco, dejan caer las hojas de coca llenas de esperanzas.
A través del ritual se pide también la protección, una vida posible de alegrías y la fecundidad que permita su subsistencia por siempre, gracias a su bondad a través de los alimentos y de todo lo que ella pueda dar, si egoísmos ni mezquindades.
Fuente: Pregon
Tinkuradio "en vivo"
viernes, 1 de agosto de 2008
miércoles, 30 de julio de 2008
NUESTRAS CANCIONES -QUIERO VOLVER A JUJUY
QUIERO VOLVER A JUJUY
Letra y música: Hugo Chagra
(La versión de Los Carabajal citada por Sebastián López está grabada en el cd Camino.)
Jujuy cuándo volveré, ya me estoy volviendo tiempo
Si cada día la vida me va llevando más lejos
La vida me encadenó de la distancia estoy preso
Palomas lleguen volando y díganle a mi pago
Que la lluvia que lo moja soy yo que lo estoy llorando
Ay cuándo podré volver, volver en coplas y en cantos
Jujuy si muero sin verte les pediré a los cielos
Que me tiren como lluvia y florecer en tus cerros
Que me tiren como lluvia y florecer en tus cerros.
Podré volver cuando el viento, arriero de mil caminos
Corra soplando hacia el norte, troperiando mi destino
Y encerrarlo en un corral de lapachos florecido
O volveré hecho zamba enredado en mil guitarras
O en los bombos de los truenos, baguala de las tormentas
Y cabalgando en un eco quedar pegado a mi tierra.
El cancionero de (Jorge) Hugo Chagra (nacido en San Salvador de Jujuy en 1928) ha construido una suerte de geografía musical intrínsecamente norteña. En 1946, mientras estudiaba odontología en Córdoba, se sumó al conjunto universitario jujeño Los Arrieros de Coya Guayma, como violinista y quenista, Una década después, ya recibido de dentista pero reinstalado en Jujuy, empezó a componer canciones sobre temas locales, diez de las cuales editó a través de su sello personal Viltipoco bajo el título A Jujuy siempre se vuelve, en 1974. Se ha dicho de sus letras y melodías que encuentran en Jujuy motivaciones “para inducir al viajero a regresar a su tierra, a venir una y otra vez”. Desde 1977 reside en Salta, donde fue nombrado Cónsul Honorario de Jujuy y representante del Norte Argentino para el mundo. Entre sus temas más reconocidos se cuentan (además de “Quiero volver a Jujuy”), “Sapo cancionero”, “Viltipoco”, “El Carnavalito de Chicoana”, “Así es Jujuy”, “Al Zapla me voy”, “Zamba para Medardo”, “La 23 de agosto”, “Zamba para mi viejo maestro”, y “Jujuy que lejos estoy”, entre muchas otras que en 1996 le valieron el Premio San Salvador de la intendencia de su ciudad natal
Letra y música: Hugo Chagra
(La versión de Los Carabajal citada por Sebastián López está grabada en el cd Camino.)
Jujuy cuándo volveré, ya me estoy volviendo tiempo
Si cada día la vida me va llevando más lejos
La vida me encadenó de la distancia estoy preso
Palomas lleguen volando y díganle a mi pago
Que la lluvia que lo moja soy yo que lo estoy llorando
Ay cuándo podré volver, volver en coplas y en cantos
Jujuy si muero sin verte les pediré a los cielos
Que me tiren como lluvia y florecer en tus cerros
Que me tiren como lluvia y florecer en tus cerros.
Podré volver cuando el viento, arriero de mil caminos
Corra soplando hacia el norte, troperiando mi destino
Y encerrarlo en un corral de lapachos florecido
O volveré hecho zamba enredado en mil guitarras
O en los bombos de los truenos, baguala de las tormentas
Y cabalgando en un eco quedar pegado a mi tierra.
El cancionero de (Jorge) Hugo Chagra (nacido en San Salvador de Jujuy en 1928) ha construido una suerte de geografía musical intrínsecamente norteña. En 1946, mientras estudiaba odontología en Córdoba, se sumó al conjunto universitario jujeño Los Arrieros de Coya Guayma, como violinista y quenista, Una década después, ya recibido de dentista pero reinstalado en Jujuy, empezó a componer canciones sobre temas locales, diez de las cuales editó a través de su sello personal Viltipoco bajo el título A Jujuy siempre se vuelve, en 1974. Se ha dicho de sus letras y melodías que encuentran en Jujuy motivaciones “para inducir al viajero a regresar a su tierra, a venir una y otra vez”. Desde 1977 reside en Salta, donde fue nombrado Cónsul Honorario de Jujuy y representante del Norte Argentino para el mundo. Entre sus temas más reconocidos se cuentan (además de “Quiero volver a Jujuy”), “Sapo cancionero”, “Viltipoco”, “El Carnavalito de Chicoana”, “Así es Jujuy”, “Al Zapla me voy”, “Zamba para Medardo”, “La 23 de agosto”, “Zamba para mi viejo maestro”, y “Jujuy que lejos estoy”, entre muchas otras que en 1996 le valieron el Premio San Salvador de la intendencia de su ciudad natal
lunes, 28 de julio de 2008
Pachamama Madre Tierra
El 1 de agosto, Día de la Pachamama, se impone agasajar con manjares a la Gran Madre Tierra y tomar una copita de caña con ruda para alejar los maleficios, tener buena suerte y salud.
Dueña de las cosechas y del ganado, rectora de las estaciones y proveedora de vida, el hombre no puede menos que reverenciarla una vez al año, tal como a ella le gusta, porque los enojos de la Pachamama son de temer: terremoto, sequía, inundación, helada, incendio, granizo, huracán, hambre, enfermedad y muerte.
En el norte andino, el ritual incluye cavar un hoyo donde se mete una olla de barro con comida, pan y dulces, espigas de choclo, una botella de chicha o aguardiente, tabaco y hojas de coca, para "carar" (alimentar) a la Pachamama, el que luego se cubre con piedras, hasta formar un montículo llamado "apacheta".

La veneración a la diosa Tierra es quizás la más antigua de la región andina sudamericana, hasta el punto que algunos autores la consideran anterior al culto a Inti, dios Sol de los incas.
"En tiempos de los incas el centro divino cambió trasladándose al Sol, y el culto a la Pachamama fue oscurecido y desplazado", rememora Huaman Luis Alberto Reyes, en sus escritos doctorales sobre religiones indígenas americanas.
Sin embargo, el culto a la Pachamama sobrevivió, porque "la dualidad inca permitía -dice- que lo alto y masculino tuviera su contraparte baja y femenina"; y además, porque "el culto oficial del Sol tenía un sentido elitista: correspondía propiamente a los hijos de Inti, no a los simples hombres del pueblo".
Con la conquista española, Inti fue reemplazado por el Dios cristiano y con el tiempo se extinguió; pero a falta de otra diosa femenina, el culto a la Pachamama, en cambio, adquirió fuerza.
"Cuando Pizarro mata a Atahualpa, cuando el Sol es derrotado por el Dios de la Biblia, se produce un curioso fenómeno: por un lado, Inti es reemplazado con relativa facilidad por el Dios cristiano, que también es varón y tiene su dominio en los cielos"; y al contrario, "de las profundidades de la más antigua historia americana, reaparece el culto a la Pachamama", cuenta Reyes.
Las comunidades indígenas del noroeste argentino, Chile, Bolivia y Perú le riden culto a la Pachamama durante un mes. Para los atacameños de la Puna chilena, el Día de la Pachamama es también su Año Nuevo: ese día comienza la Primavera, que para el calendario oficial nacerá recién en septiembre.
Según una leyenda, la diosa habita en el macizo del Nevado de Cachi (Salta) a 6.380 metros sobre el nivel del mar, en una de cuyas ocho cumbres habría un lago y una isla, donde un toro de astas doradas la custodia y emite nubes de tormenta al bramar.
Se la identifica con la Tierra, pero Pacha, en kolla, Significa "tiempo". Rigoberto Paredes, estudioso de la tradición indígena, dice que "el mito debió referirse primitivamente al tiempo, vinculado en alguna forma con la Tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que distribuye las estaciones".
Las diversas lenguas indígenas habrían simplificado luego esta matriz y convertido a la Madre Tiempo en Madre Tierra. El 1 de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda.
Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año. En el noroeste del país también se estila colocar amuletos: en el tobillo, la muñeca o el cuello, se ata un hilo blanco y negro de lana de llama o de oveja, hilado hacia la izquierda, y se lo conserva puesto hasta que se rompa.
En Salta y Jujuy, la celebración tiene tanta importancia como las fiestas conmemorativas de la Virgen María, a la que también se le ofrecen "apachetas": la única diferencia es que a la procesión de la Virgen la preside un cura y a la de la Pachamama, un chamán.

Según Alfredo Moffat, "la Iglesia Católica ha ido llenando en nuevos moldes católicos y europeos las antiquísimas estructuras míticas de nuestro pueblo no europeo. El consumo de coca y alcohol, el regar con aguardiente y el enterrar ofrendas de comida alrededor de la imagen (de María) corresponde al culto pagano-indígena de la Pachamama", aclara.
Sin duda, la Gran Madre Tierra se resiste con éxito a repetir el destino de Inti, tragado por el Dios bíblico. Pero quién sabe: a lo mejor, María prefiere las "apachetas" a las velas.
Fuente: Télam
“A la Pacha no se le pide nada… sino que se le agradece todo lo que nos ha dado…“.
PUNTOS A TENER EN CUENTA.
Cuando la tierra y sus hijos se reencuentran
A la Pachamama hay que alimentarla, preñarla de ofrendas para que el año traiga bonanzas. Pero la ceremonia tiene sus ritos. Acá, una lista de los más importantes:
1- La fiesta comienza por la mañana, cuando se recoge la basura de los cuatro rincones de la casa y se la pone en una pala con brasas junto con chacha y pupusa, hierbas aromáticas de la zona andina, para sahumar las viviendas. En algunos casos los integrantes de la familia se lavan las manos con alcohol y ruda.
2- Después del almuerzo, empieza la ceremonia central: todos se trasladan hasta el centro del patio, donde se cava un hoyo y se da de comer y de beber a la Madre Tierra hojas de coca, chicha, alcohol y cigarrillos. En ese hoyo se dejan botellas de alcohol y vino por si la Pachamama los necesita.
3- Una vez hecho esto, los presentes se toman de la mano para expresar el espíritu de hermandad y danzan en rueda alrededor del hoyo ya tapado, al son de la caja, la flauta y la copla.
4- Se puede enterrar en cada vivienda una olla de barro con comida cocida. También se pone coca, yicta, alcohol, vino, cigarros y chicha.
5- Los participantes se colocan unos cordones de hilo blanco y negro, hechos con lana de llama e hilados hacia la izquierda. Se atan en los tobillos, las muñecas y el cuello para evitar el castigo de la Pachamama.
6- En algunos pueblos las ceremonias comienzan con los topamientos a pie o a caballo. Hombres y mujeres se echan almidón y papel picado, se intercambian coronas de flores o albahaca.Tras un breve intercambio de saludos, el ritual del topamiento convierte a los participantes en comadres y compadres, que deberán unirse en mutua lealtad para toda la vida.
7- Se acorrala una manada de cabras, se les secciona la oreja y se les coloca un zarcillo de colores. Luego se "casa" una pareja de cabras, se esparce el vino, se guarda la bolsa con las muescas de las orejas en un agujero en la tierra y los animales son liberados para que se multipliquen.
8- Cuando surge el nombre de la mujer elegida Pachamama (privilegio para las de mayor edad), ésta es puesta en un trono de piedra cubierto con ponchos o en una carroza tirada por un burro, y es acompañada por el Yastay (padre de los animales), el Pujllay (el Diablo) y la Usta, bella joven que representa los frutos de la tierra.

Diccionario
Apacheta: altar de piedra ofrecida a la Pachamama y que sirve de guía.
Acullico: (acuyico) bola formada con hojas de coca y yicta o bicarbonato
Carar: alimentar la tierra.
Chicha: bebida a base de maíz que se hace hervir en una olla de barro durante 10 días hasta que madure.
Chuspa: bolsa pequeña para guardar las hojas de coca.
Pachamama: es la Madre Tierra, deidad máxima de los cerreros peruanos, bolivianos y del noroeste argentino. Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar; Mama es madre. Se trata de una divinidad femenina que produce, que engendra. En el Norte se cree que su morada está en el Nevado de Cachi y la leyenda cuenta que en la cumbre existe un lago que rodea una isla habitada por un toro de astas doradas que, al bramar, emite por la boca nubes de tormenta.
Kusilla: expresión de alegría.
Sahumar: echar humo de hierbas para ahuyentar los malos aires.
Yerbaio: mate cocido con alcohol para beber (96°)

Coplas a la Pachamama
Pachamama Santa Tierra dentro de este corralón a la salud de la hacienda voy a chayar el mojón.
Pa’ que salen de sus casas Sabiendo tener flojera mejor porque no se quedan chupando la mamadera.
Pachamama Santa Tierra no me comás todavía mirá que soy jovencita quiera dejar la semilla.
Yo no había sabido nada que hoy estaban de señal dios quiera que para el año la hacienda lleno el corral
Abra Pampa Tierra mía te ide cantar y bailar el treinta y uno de agosto también te i cacharpayar
Cuando llega el mediodía ya no se lo que me pasa el corazón se me achica y se me estira la panza.
Dueña de las cosechas y del ganado, rectora de las estaciones y proveedora de vida, el hombre no puede menos que reverenciarla una vez al año, tal como a ella le gusta, porque los enojos de la Pachamama son de temer: terremoto, sequía, inundación, helada, incendio, granizo, huracán, hambre, enfermedad y muerte.
En el norte andino, el ritual incluye cavar un hoyo donde se mete una olla de barro con comida, pan y dulces, espigas de choclo, una botella de chicha o aguardiente, tabaco y hojas de coca, para "carar" (alimentar) a la Pachamama, el que luego se cubre con piedras, hasta formar un montículo llamado "apacheta".

La veneración a la diosa Tierra es quizás la más antigua de la región andina sudamericana, hasta el punto que algunos autores la consideran anterior al culto a Inti, dios Sol de los incas.
"En tiempos de los incas el centro divino cambió trasladándose al Sol, y el culto a la Pachamama fue oscurecido y desplazado", rememora Huaman Luis Alberto Reyes, en sus escritos doctorales sobre religiones indígenas americanas.
Sin embargo, el culto a la Pachamama sobrevivió, porque "la dualidad inca permitía -dice- que lo alto y masculino tuviera su contraparte baja y femenina"; y además, porque "el culto oficial del Sol tenía un sentido elitista: correspondía propiamente a los hijos de Inti, no a los simples hombres del pueblo".
Con la conquista española, Inti fue reemplazado por el Dios cristiano y con el tiempo se extinguió; pero a falta de otra diosa femenina, el culto a la Pachamama, en cambio, adquirió fuerza.
"Cuando Pizarro mata a Atahualpa, cuando el Sol es derrotado por el Dios de la Biblia, se produce un curioso fenómeno: por un lado, Inti es reemplazado con relativa facilidad por el Dios cristiano, que también es varón y tiene su dominio en los cielos"; y al contrario, "de las profundidades de la más antigua historia americana, reaparece el culto a la Pachamama", cuenta Reyes.
Las comunidades indígenas del noroeste argentino, Chile, Bolivia y Perú le riden culto a la Pachamama durante un mes. Para los atacameños de la Puna chilena, el Día de la Pachamama es también su Año Nuevo: ese día comienza la Primavera, que para el calendario oficial nacerá recién en septiembre.
Según una leyenda, la diosa habita en el macizo del Nevado de Cachi (Salta) a 6.380 metros sobre el nivel del mar, en una de cuyas ocho cumbres habría un lago y una isla, donde un toro de astas doradas la custodia y emite nubes de tormenta al bramar.
Se la identifica con la Tierra, pero Pacha, en kolla, Significa "tiempo". Rigoberto Paredes, estudioso de la tradición indígena, dice que "el mito debió referirse primitivamente al tiempo, vinculado en alguna forma con la Tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que distribuye las estaciones".
Las diversas lenguas indígenas habrían simplificado luego esta matriz y convertido a la Madre Tiempo en Madre Tierra. El 1 de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda.
Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año. En el noroeste del país también se estila colocar amuletos: en el tobillo, la muñeca o el cuello, se ata un hilo blanco y negro de lana de llama o de oveja, hilado hacia la izquierda, y se lo conserva puesto hasta que se rompa.
En Salta y Jujuy, la celebración tiene tanta importancia como las fiestas conmemorativas de la Virgen María, a la que también se le ofrecen "apachetas": la única diferencia es que a la procesión de la Virgen la preside un cura y a la de la Pachamama, un chamán.

Según Alfredo Moffat, "la Iglesia Católica ha ido llenando en nuevos moldes católicos y europeos las antiquísimas estructuras míticas de nuestro pueblo no europeo. El consumo de coca y alcohol, el regar con aguardiente y el enterrar ofrendas de comida alrededor de la imagen (de María) corresponde al culto pagano-indígena de la Pachamama", aclara.
Sin duda, la Gran Madre Tierra se resiste con éxito a repetir el destino de Inti, tragado por el Dios bíblico. Pero quién sabe: a lo mejor, María prefiere las "apachetas" a las velas.
Fuente: Télam
“A la Pacha no se le pide nada… sino que se le agradece todo lo que nos ha dado…“.
PUNTOS A TENER EN CUENTA.
Cuando la tierra y sus hijos se reencuentran
A la Pachamama hay que alimentarla, preñarla de ofrendas para que el año traiga bonanzas. Pero la ceremonia tiene sus ritos. Acá, una lista de los más importantes:
1- La fiesta comienza por la mañana, cuando se recoge la basura de los cuatro rincones de la casa y se la pone en una pala con brasas junto con chacha y pupusa, hierbas aromáticas de la zona andina, para sahumar las viviendas. En algunos casos los integrantes de la familia se lavan las manos con alcohol y ruda.
2- Después del almuerzo, empieza la ceremonia central: todos se trasladan hasta el centro del patio, donde se cava un hoyo y se da de comer y de beber a la Madre Tierra hojas de coca, chicha, alcohol y cigarrillos. En ese hoyo se dejan botellas de alcohol y vino por si la Pachamama los necesita.
3- Una vez hecho esto, los presentes se toman de la mano para expresar el espíritu de hermandad y danzan en rueda alrededor del hoyo ya tapado, al son de la caja, la flauta y la copla.
4- Se puede enterrar en cada vivienda una olla de barro con comida cocida. También se pone coca, yicta, alcohol, vino, cigarros y chicha.
5- Los participantes se colocan unos cordones de hilo blanco y negro, hechos con lana de llama e hilados hacia la izquierda. Se atan en los tobillos, las muñecas y el cuello para evitar el castigo de la Pachamama.
6- En algunos pueblos las ceremonias comienzan con los topamientos a pie o a caballo. Hombres y mujeres se echan almidón y papel picado, se intercambian coronas de flores o albahaca.Tras un breve intercambio de saludos, el ritual del topamiento convierte a los participantes en comadres y compadres, que deberán unirse en mutua lealtad para toda la vida.
7- Se acorrala una manada de cabras, se les secciona la oreja y se les coloca un zarcillo de colores. Luego se "casa" una pareja de cabras, se esparce el vino, se guarda la bolsa con las muescas de las orejas en un agujero en la tierra y los animales son liberados para que se multipliquen.
8- Cuando surge el nombre de la mujer elegida Pachamama (privilegio para las de mayor edad), ésta es puesta en un trono de piedra cubierto con ponchos o en una carroza tirada por un burro, y es acompañada por el Yastay (padre de los animales), el Pujllay (el Diablo) y la Usta, bella joven que representa los frutos de la tierra.

Diccionario
Apacheta: altar de piedra ofrecida a la Pachamama y que sirve de guía.
Acullico: (acuyico) bola formada con hojas de coca y yicta o bicarbonato
Carar: alimentar la tierra.
Chicha: bebida a base de maíz que se hace hervir en una olla de barro durante 10 días hasta que madure.
Chuspa: bolsa pequeña para guardar las hojas de coca.
Pachamama: es la Madre Tierra, deidad máxima de los cerreros peruanos, bolivianos y del noroeste argentino. Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar; Mama es madre. Se trata de una divinidad femenina que produce, que engendra. En el Norte se cree que su morada está en el Nevado de Cachi y la leyenda cuenta que en la cumbre existe un lago que rodea una isla habitada por un toro de astas doradas que, al bramar, emite por la boca nubes de tormenta.
Kusilla: expresión de alegría.
Sahumar: echar humo de hierbas para ahuyentar los malos aires.
Yerbaio: mate cocido con alcohol para beber (96°)

Coplas a la Pachamama
Pachamama Santa Tierra dentro de este corralón a la salud de la hacienda voy a chayar el mojón.
Pa’ que salen de sus casas Sabiendo tener flojera mejor porque no se quedan chupando la mamadera.
Pachamama Santa Tierra no me comás todavía mirá que soy jovencita quiera dejar la semilla.
Yo no había sabido nada que hoy estaban de señal dios quiera que para el año la hacienda lleno el corral
Abra Pampa Tierra mía te ide cantar y bailar el treinta y uno de agosto también te i cacharpayar
Cuando llega el mediodía ya no se lo que me pasa el corazón se me achica y se me estira la panza.
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